El golf y el automovilismo deportivo comparten un vínculo invisible pero inquebrantable: ambos se rigen por la búsqueda constante de la línea perfecta, el control absoluto y la máxima precisión.
El pasado fin de semana, ese espíritu de sofisticación se trasladó a los campos de Oleiros. El espectacular club Golf Xaz cumplió cinco años de historia y lo celebró por todo lo alto reuniendo a más de 200 jugadores en una jornada de competición bajo el marco del prestigioso V Trofeo Gran Premio Avantespacia.
Fue un torneo marcado por la exigencia, la concentración y la deportividad, valores fundamentales que forman parte del ADN y del escudo de Porsche.
El Porsche Macan en el hoyo 13
En el golf, al igual que en la carretera, las grandes hazañas nunca son fruto del azar o de la suerte; son el resultado directo de la dedicación, el entrenamiento y la pasión por el detalle. Con esta filosofía, en nuestro Centro Porsche A Coruña quisimos elevar la emoción del torneo a un nivel superior.
El verdadero centro de todas las miradas a lo largo de la jornada se situó en el hoyo 13. Allí, custodiando el green, esperaba el imponente Porsche Macan, el gran premio reservado en exclusiva para aquel golfista capaz de desafiar las leyes de la probabilidad y alcanzar la perfección absoluta firmando un “hoyo en uno”. Un reto a la altura de un SUV de estas características.

Jordi Curros corona una jornada memorable en Oleiros
Tras un día de juego impecable donde los participantes demostraron un nivel extraordinario, llegó el momento de reconocer el talento de los ganadores. Jordi Curros, gerente de Centro Porsche A Coruña, subió al green principal de Golf Xaz para presidir la ceremonia de clausura y entregar los galardones a los vencedores del V Trofeo Gran Premio Avantespacia.
Con la entrega de premios se cerró un fin de semana de celebración, sinergias y deportividad que quedará grabado en la memoria de todos los asistentes y socios del club.
Desde Grupo Breogán y Centro Porsche A Coruña queremos felicitar tanto a la organización por estos cinco años de trabajo, así como a todos los jugadores que demostraron que la elegancia y el rendimiento caminan siempre en la misma dirección.
